La Librería Más Vieja De Todo El Mundo: La Librería Bertrand 1 2

En el caso de que sea verdadero, hay dudas sobre el apunte, este establecimiento se transformaría en el más antiguo de Europa y del mundo. Hoy en día sigue con su actividad habitual, aparte de figurar como atracción turística ineludible. Vas a conocer el Convento do Carmo, el lugar donde se desarrolló la revolución de los claveles, los teatros e iglesias mucho más impresionantes, tal como los enormes escritores y personajes que marcaron la crónica de Portugal y considerablemente más… Puedes reservar tu plaza online, o acercarte a nuestros paraguas verdes y conocer a los mejores guías de la ciudad.

En el final de su largo pasillo, que semeja no tener fin, quien lo desee podrá probar un muy, muy rico café o los populares pastéis de Bélem mientras devora su novela favorita. Sí está de paso por Lisboa, tampoco debe dejar de manifestarse en su lista de indispensables la librería Ler Devagar (cuya traducción sería algo tal como “leer despacio”). Además de su historia, sus libros y sus pasteles de Bélem, el lugar asimismo es famosos por sus conversas y talleres literarios, populares desde el siglo XIX, ya que eran y siguen siendo punto de reunión de los intelectuales lisboetas. Al-Qarawiyyin, pues, es la biblioteca en funcionamiento más vieja de la que se tiene registro. Tiene dentro una importante colección de manuscritos que van desde una copia de la Muqadimmah, la famosa obra medieval del historiador andalusí Ibn Jaldún, hasta un Corán del siglo IX.

Librería Bertrand: Lisboa (

Te vamos a estar esperando a fin de que sientas toda la pasión de las siete lomas con nosotros. Su éxito y su historia le ha llevado a convertirse en una macrocadena que cuenta con mucho más de 50 locales por todo Portugal y también, incluso, España, aunque en este último terminó siendo comprada por La Casa del Libro. Aún y de esta manera, eso semeja no haberle quitado su encanto, pues pasajeros y locales se aproximan a montones cada día para visitarla, convirtiéndose en la librería “preferida de los portugueses”, según encuestas. Probablemente sea por ello que desde fuera parezca una librería más bien moderna. Pero no hace falta más que colarse en su interior para ver sus preciosas estanterías de madera vieja y sus arcos a lo largo del pasillo, apartando las diferentes partes.

Su dueño fue un mercader alemán afincado en la localidad llamado Franz Jacob Mertzenich. En 1625 gracias a una crisis, tuvo que cerrar sus puertas sosteniendo un letargo de doscientos años. En 1825 volvió a abrir y desde entonces la librería Matras se ha convertido en un lugar de acercamiento para escritores, intelectuales y apasionados que de forma frecuente improvisan tertulias literarias.

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Tiene, evidentemente, espléndidas ediciones encuadernadas, asimismo una selección de libros de arte verdaderamente espléndida. Si quieres saber la librería Bertrand, pero también el centro de la ciudad más importante de Portugal, nada superior que un Free Tour. Nuestros guías te mostrarán la Baixa Pombalina, donde podrás saber las grandes plazas y monumentos, pero asimismo el Chiado, un barrio cargado de historia y vida local entre cafeterías, sitios de comidas y tiendas con historia, esencia cultural de Lisboa. Algo que muy poca gente sabe, es que la primordial sede de Bertrand aloja aparte de estanterías repletas de libros, un pequeño espacio en el fondo de la tienda listo para tomar un óptimo café o almuerzo. Aquí podrás probar un pastel de nata, si bien nada tienen que ver con los famosísimos pasteles de Belém, pero asimismo comer los platos del día por un módico precio de 10 euros.

Para su sorpresa y deleite, en el final del recorrido hallará una improvisada cafetería donde va a poder degustar un riquísimo café o los populares pastéis de Bélem mientras que devora su novela favorita. Entrar a una librería siempre es un placer, sea usted o no un apasionado de la lectura. Y afirmo esto pues muchos son los que reconocen entrar en una por fundamentos diferentes a los de obtener un libro, si bien frecuentemente concluya cayendo uno. Por poner un ejemplo, por la arquitectura, por su original emplazamiento o por la historia que ocultan detrás.

Hacía solo cinco años que el Quijote se había anunciado cuando un mercader alemán instalado en Cracovia, Franz Jacob Mertzenich, decidió abrir una tienda de libros en la plaza central de la región polaca. Tras su muerte, los que reanudaron el negocio no consiguieron progresar a pesar de sus esfuerzos por importar las últimas novedades de la Feria de Fráncfort y la librería cerró sus puertas en 1625, tan solo 15 años después de su inauguración. En el número 73 de la Rua Garrett, en Lisboa, se encuentra la librería más vieja de todo el mundo. Unos pocos pasos la apartan deA Brasileira, el café literario del bohemio vecindario de Chiado, al que iban a parar en su día escritores como el poeta Fernando Pessoa. La librería en cuestión tiene por nombre Bertrand, un local que hace esquina, cual proa de barco. Su fachada está envuelta por una piel de azulejos y libros, que atrae a los visitantes una bombilla lámpara a las moscas.

puertas

De esta manera, son muchos los que terminan aterrizando en Bertrand, la que es probablemente la librería más famosa de Lisboa que con más de dos siglos y medio de historia se convierte en la mucho más vieja del mundo. No es que fuera el primer rincón de la historia en el que se vendiesen manuscritos, pero sí que es la más vieja que todavía sigue en desempeño. Cuando menos así lo acredita un cartelito en su entrada, en el que asegura que entraron en el libro Guinness de los Récords en 2010. Los clientes del servicio habituales de la librería mucho más vieja de París, Delamain, en el corazón de la capital gala, temen por su supervivencia mientras que se negocia la renovación del contrato de alquiler con el fondo catarí que posee el edificio donde se encuentra situada.

Considerada la mucho más vieja de España, su constructor Santiago Rodríguez la abre con tan solo 21 años. Situada en un inicio en la calle Laín Calvo, la más comercial de Burgos donde radicaban las familias adineradas de la temporada y las escuelas más pudientes. Portugal puede presumir de tener no solo la mucho más antigua, sino una de las mucho más lindas. Es, por la parte interior, mucho más deslumbrante de lo que luce por fuera, que ya es bastante. Situada muy cerca de la Torre de los Clérigos, se distingue del resto de los locales por su fachada neogótica. La fachada tiene tres enormes ventanas acompañadas por dos figuras que representan el Arte y la Ciencia.